El Rebirthing (Renacimiento en castellano) es una técnica que, utilizando la respiración adecuadamente dirigida cómo instrumento, conduce al sujeto que la experimenta al encuentro con zonas de su psique inasequibles de otras formas.
La respiración
La respiración en Occidente es un mero acto mecánico. Algo fisiológico que tan sólo tratamos cuando hablamos de medicina, deporte, patologías o capacidad pulmonar, para nosotros la respiración se reduce a sus aspectos funcionales de los que no hay que ocuparse a menos que tengamos problemas o queramos competir o realizar un ejercicio potente en las mejores
condiciones físicas.
Sin embargo, la respiración es mucho más…
Yoga y respiración
Lo saben muy bien los yoghis en India y en todos los lugares del mendo que vienen valiéndose de ella desde hace milenios para serenarse, tomar energía, alcanzar estados espirituales altos, etc. Para los indios prana es la energía y esa energía puede ser inspirada junto con el aire y de ella nos podemos valer para energetizar el cuerpo, aclarar la consciencia, mejorar la salud corporal y psíquica... El Pranayama es una ciencia milenaria que enseña paso a paso a
utilizar la respiración como un importante instrumento al servicio de la espiritualidad y la terapia. Todas las precauciones son pocas-afirman los grandes maestros de esta disciplina-para introducirse en una práctica sumamente sensible que puede alterar-e incluso poner en peligro- nuestra salud física y psíquica si pretendemos usarla sin precaución y con expectativas de resultados inmediatos. Esas precauciones, no obstante, llevan implícito el reconocimiento del poder de la respiración.
Respiración y espiritualidad
Para los místicos islámicos-sufíes-la respiración tiene una dimensión poderosamente espiritual, también en nuestras tradiciones antiguas occidentales conocíamos este hecho-no hay más que reparar en raíz común de espíritu, espirar, inspirar…-para darnos cuenta y aunque hoy se utilizan las técnicas respiratorias tan sólo en ejercicios de relajación o preparación al parto, su poder sanador es enorme.
¿Creer o no creer en el potencial de la respiración para el bienestar humano?
Pero es verdad que Occidente, si bien es cierto que lleva el liderazgo en muchos aspectos, en otros ha olvidado, bajo anatemas racionalistas ciertos hechos que perteneciendo al “atavismo primitivo” constituyen hechos irrefutables a la luz de la experimentación y la evidencia. Parte de ellos están quedando al descubierto a partir de los descubrimientos de la Relatividad y la Mecánica cuántica y otros, como los que tratamos de presentar, constituyen filones de un enorme potencial sanador y espiritual que no nos podemos permitir el lujo de despreciar. Algunos nos hemos sometido al juicio de la experimentación y ese juicio ha dado todo tipo de evidencias a favor del uso de determinadas técnicas respiratorias para nuestro beneficio y para llegar a lugares de nuestro interior donde nunca pudimos soñar anteriormente con alcanzar.
En Occidente, sólo tardía y parcialmente se reconoce ese inmenso potencial. No hay más que recordar los cursos de preparación al parto y la enorme importancia que se presta a la respiración de la madre en esos importantísimos momentos de su vida y de la de su bebé.
Pero, entonces…¿en qué consiste el Rebirthing?
No es fácil contestar esa pregunta pero podemos decir que el Rebirting es una técnica de terapia emocional y espiritual que ofrece a quienes la practican una forma de sanar y acceder a dimensiones interiores antes desconocidas o, al menos, poco conocidas. A continuación transcribimos un párrafo de Gunnell Minett, una psicóloga sueca:
“Fui a mi primera sesión de Rebirthing sin saber lo que realmente podía esperar, ya que no conocía nada acerca
de la técnica. Básicamente, fui a la sesión porque mi novio me recomendó que hiciera una consulta, ya que me
sentía ligeramente deprimida. Me imaginé que hablaría acerca de mis problemas y, probablemente, recibiría
consuelo y feed-back positivo.
La sesión no resultó así: después de una breve introducción se me pidió que describiera cómo me sentía en ese
momento: ¿sentía enojo, tristeza, miedo, estaba feliz, etc.? Fui alentada a liberar estas emociones durante la
sesión, sin preocuparme acerca de lo que significaban. Además recibí indicaciones acerca de cómo respirar:
«Respire profundamente algunas veces, luego comience a respirar un poco más rápido de lo normal». A medida
que intentaba adoptar esta pauta, las instrucciones comenzaron a ser más precisas para cada respiración. No
tenía idea de por qué era necesario que respirara así. Nunca antes había estado demasiado atenta a mi respiración;
jamás se me había ocurrido que podía elegir conscientemente diversas maneras de respirar.
Aunque mi mente estaba desorientada, en seguida entré en la pauta «correcta» de respiración y algo comenzó a
ocurrirle a mi cuerpo. Brazos y piernas se contrajeron y se pusieron rígidos. Sentí que mi cara estaba dura y rara.
Tuve la «sensación de agujitas» en todo el cuerpo. Empecé a sentirme sola y asustada. No por lo que estuviera
ocurriendo en la sesión, sino porque una difusa sensación de miedo iba aflorando y extendiéndose, como un
estremecimiento, por todo el cuerpo. Comencé a llorar. No recibí consuelo, tampoco se me pidió que dejara de
llorar, se me dijo que respirase en forma prolongada y que evitara abandonarme al llanto. Acepté la indicación; el
impulso de llorar, que se manifestaba como un nudo en la garganta, se fue disolviendo en una serie de olas que
se expandían por el resto de mi cuerpo, como las ondas en la superficie del agua. En la estela que ellas
dejaban, yo experimentaba una inmensa sensación de relajación y calma.
Después de la sesión, aunque no tenía en claro lo que había ocurrido, me sentía diferente, con mejor ánimo.
No se dio el gran cambio que secretamente había esperado; algo completamente distinto a mis expectativas
había sucedido, pero me agradaba. En los hechos, volví luego de unos días, dispuesta a intentarlo otra vez.
Quince años después sigo sin saber con exactitud cómo «opera» (si fuera esa la palabra adecuada) el proceso
de respiración consciente. Todo lo que puedo informar a propósito de él es que las experiencias que me
proporcionó significaron -y aún significan- lo suficiente como para que yo quiera continuar practicándolo con
regularidad.
Rebirthing es, para mí, mucho más que una técnica de relajación. Las experiencias que tuve durante las
sesiones me han llevado a transformar mi forma de ver el mundo y la manera en que encaro la vida. La energía
que tienen estos fantásticos viajes psíquicos promovió en mí la búsqueda de alguna explicación. Esa búsqueda
me condujo en muchas direcciones: hacia la psicología, la biología, la historia, la física moderna y la religión.
Cuando llegué a las antiguas escrituras orientales comencé a sentir que estaba en la huella de algo”
Poco más queda por añadir a lo que antecede, salvo invitar al que lea estas líneas a que se atreva a probar una sesión de Rebirthing.
MUCHAS GRACIAS POR TU ATENCIÓN
Javier Esperanza
fjespeca@gmail.com 690-611421

No hay comentarios:
Publicar un comentario